9 Galgos asesinados y enterrados
Enero de 2012 en Arapiles (Salamanca) FUENTE: FUNDACION LUNA
Emilio, uno de nuestros voluntarios que iba paseando con sus perros por Arapiles, un “bonito” pueblo de Salamanca, se encontró con la estampa de 4 galgos con signos de haber sido ahorcados.
Inmediatamente nos lo comunicó, envió una foto y la situación exacta de los cadáveres.
Al día siguiente a primera hora de la mañana hemos llegado a Arapiles con una patrulla del SEPRONA y hemos acabado descubiendo los cadáveres de 9 galgos: 8 hembras (ALBA, ESPLÉNDIDA, BENITA, BARBI, RUSA, SAETA y DIANA), 1 macho (FAUNO) y una galga desconocida.
De ellas 7 no llevaban muertas más de 1 semana, 1 llevaría 1 mes y otra llevaría más de 3 meses. 8 de ellas tienen microchip (por eso sabemos sus nombres) y solo 1 está dada de baja por “muerte accidental”.
Las hemos desenterrado a todas y hemos hecho fotos. El SEPRONA, que ha estado presente en todo momento, ha hecho muchísimas fotos de todo el proceso y ya está identificado el propietario, que es el mismo en todos los casos.
Aunque todas tienen cuerdas en el cuello, había indicios de que han sido envenenadas y que las cuerdas se utilizaron para sacarlos y arrastralos desde el vehículo donde los llevaron.
Ya hay una denuncia puesta y nos personaremos como acusación particular, por la memoria de Alba, Espléndida, Benita, Barbi, Rusa, Saeta, Diana, Fauno y desconocida.
El propietario es un criador-cazador que se dedica a la caza con galgos y que participa regularmente en el Campeonato de España.
Según ha indicado, los ha matado un veterinario mediante inyección, sin dar ningún motivo de por qué lo ha hecho. Simplemente, le sobraban.
Vamos a pedir toda la documentación relacionada con ese sacrificio, para comprobar que ciertamente ha sido así.
Vamos a preguntarle a ese veterinario sin vocación por qué se dedica a sacrificar a perros sanos.
Y vamos a hacer público de qué veterinario se trata, para que todo el mundo sepa a qué se dedica ese “señor”.
Al propietario se le van a imponer sanciones administrativas por cada uno de los galgos: por no darlos de baja en el Registro de animales de compañía y por enterramiento en lugar no autorizado.
Lamentablemente es lo máximo a lo que podemos aspirar en España.






¡Qué tristeza, Dios mío!
A ese criminal (y al veterinario “colaborador”, si se confirma que colabora) deberían juzgarlos con una ley (que debemos exigir al Gobierno) que amparase a estos pobres animales de semejantes desmanes. Penas de cárcel. Eso es lo que necesitamos para que esos cobardes y criminales pagaran.
Nada, no cambian, matan y matan, no les importa lo que piensen de ellos.
¿A qué están esperando las administraciones públicas para implicarse en algo
tan sumamente denunciado en los medios como es el maltrato, abandono y muerte de
galgos? De 50.000 galgos al año. ¿O es que debo de entender que cuando un
asunto no da dinero (o votos, que es lo mismo), por cruel e inhumano que sea, no
es capaz de movilizar a quién corresponda de esta España del siglo XXI, que
presume de europea, pero que a todas luces está estancada en el medievo?
Hasta que los políticos -que no olvidemos, son los que manejan el cotarro-, no
sean sensibles a ese concepto -y todos sabemos lo que la clase política
española es capaz de permitir en materia de tortura animal-, las gentes de bien
seguirán horrorizándose, desesperadas, impotentes, ante noticias como esta.
qué hijos de putaaa!!! yo hace un año adopté una galga de un refugio en condiciones lamentables!!! y puedo decir que son unas criaturas extraordinarias que no tienen maldad algunaaa!!! con qué necesidad hacen eso???